
"Son dos mundos, dos Perú que se van a enfrentar". En diálogo exclusivo, Enrique Peramás desmenuza las grietas del mapa electoral, las debilidades de las propuestas de "mano dura" frente a la corrupción institucional y la urgencia de cerrar las brechas en salud y educación.
El ex alcalde y abogado penalista, Enrique Peramás, no dudo en ningun momento en criticar a la forma de actuar del fujimorismo durante el timepo que están en la política del país, sus palabras pesan aún más cuando estamos a cercania de la segunda vuelta este 7 de Junio del presente año. No solo critico el pasado del fujimorismo, también hablo sobre la actual campaña del contrincante de Fuerza Popular, Roberto Sánchez por el partido Juntos por el Perú, además de un posible caso de como y con cuanto nivel de porcentaje podria ganar ese ancioso lugar en el Palacio de Gobierno.
Históricamente el antifujimorismo ha definido las últimas segundas vueltas en el Perú. ¿En este escenario el antivoto de Keiko Fujimori sigue siendo tan sólido y determinante o el miedo al radicalismo de izquierda asociando el recuerdo de la gestión del presidente Castillo ha construido un antivoto rival igual de potente?
El escenario electoral actual refleja una mutación del antifujimorismo tradicional hacia un "antikeikismo" centrado en Keiko Fujimori, cuyo rechazo en las encuestas ha bajado levemente en su cuarta postulación. Sin embargo, persisten el recuerdo de la corrupción de los 90 y una profunda fractura social: un sector predominantemente limeño que prioriza la continuidad del modelo económico frente a las regiones postergadas que suelen votar en oposición a la capital. Para el abogado Enrique Peramás, estas tensiones demuestran que "son dos mundos, dos Perú que se van a enfrentar".
En este contexto de incertidumbre, donde chocan la visión técnica y la estrategia política en los debates, la preparación académica no garantiza el éxito; el triunfo será para el candidato que logre conectar y comunicar su mensaje con mayor efectividad a la ciudadanía.
Bueno, como tú comentaste que actualmente de repente en estas elecciones, bueno en esta segunda vuelta se ha reducido el odio al fujimorismo y ha aumentado o bueno, puede aumentar en el caso de la segunda vuelta, ¿Crees que esto puede ser por la imagen o la asociación que tiene el candidato Roberto Sánchez con el presidente o ideales de la izquierda?
Para el abogado Enrique Peramás, calificar el rechazo hacia Keiko Fujimori como "odio" es una expresión mal contextualizada; en su lugar, prefiere definirlo como un profundo "recuerdo negativo" y un acto de "autoestima" de una sociedad que teme regresar a las esterilizaciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales y el control institucional de los años 90. Asimismo, aclaró que el temor ciudadano en esta segunda vuelta no se limita a un avance de la izquierda, sino a la posibilidad de que un eventual gobierno de Fuerza Popular se perpetúe en el poder. Recordando los tanques y la represión a las afueras del Colegio de Abogados durante el fujimorato, Peramás enfatizó la naturaleza de lo vivido: "Fue una dictadura. Y una dictadura es dura. Y los que tenemos memoria, no es que odiemos, sino que sencillamente tenemos memoria"
El mapa peruano suele partirse entre Lima con el Norte y el Sur con el Centro. Fuera de esos bastiones históricos ya conocidos de cada tendencia, ¿Cuál considera que es el verdadero "bolsón electoral bisagra" (regiones o sectores socioeconómicos) donde se va a definir matemáticamente la elección?
Para el abogado Enrique Peramás, el verdadero terreno donde se definirá matemáticamente la elección no está en las regiones, sino en Lima. Aunque el norte costero históricamente ha inclinado la balanza hacia la derecha y el sur hacia la izquierda, el panorama actual muestra fisuras, con Roberto Sánchez ganando terreno en la sierra norte y disputando el voto en bastiones tradicionalmente izquierdistas como Arequipa. En este contexto, el factor decisivo radica en si Sánchez logra vencer el "miedo natural" al radicalismo y escalar su intención de voto en Lima del 25% actual a un 32% o 33%, emulando el umbral que le dio la victoria a Pedro Castillo en la elección pasada.
Más allá del cálculo de votos, Peramás enfatiza que el reto histórico del Perú pasa por atender con urgencia las brechas en salud y educación; el candidato que logre igualar las condiciones de inicio en la vida para los niños de familias humildes será quien realmente trascienda en la historia.
Con la clase de la seguridad ciudadana como principal demanda, ambos candidatos intentan ofrecer soluciones plásticas. ¿Cómo analiza desde la ciencia política la viabilidad de las propuestas de mano dura en un contexto donde las instituciones policiales y judiciales del Estado peruano están debilitadas?
El abogado Enrique Peramás sostiene que el Perú necesita un Estado fuerte que se haga respetar, pero advierte que las propuestas de "mano dura" serán inviables mientras persista un "cuello de botella tremendo" en las Fuerzas Armadas, la Policía y el sistema de justicia. El analista recalca que la alarmante delincuencia y economías ilegales no se frenarán si los encargados de combatirlas siguen infiltrados por la corrupción. Por ello, plantea que la solución real no pasa por un Estado abusivo, sino por poner orden respetando las libertades, limpiar las instituciones y trabajar profundamente en la educación.
En esa línea, Peramás cuestiona la agenda de los medios de comunicación actuales y lamenta la falta de programas educativos que incentiven el conocimiento, señalando que los verdaderos líderes de opinión en el país deberían ser los jóvenes más talentosos y no los personajes de la televisión comercial.
Esta sería la primera gran prueba electoral de Fuerza Popular tras el fallecimiento de Alberto Fujimori. Desde la sociología electoral, ¿el "fujimorismo" puede sostener su mística e identidad basándose únicamente en el liderazgo dinástico de Keiko, o la ausencia del líder histórico debilita el endose del voto duro?
Para el abogado Enrique Peramás, las motivaciones del electorado peruano son diversas y el fujimorismo representa a "una familia que ha hecho de la política una forma de vida", consolidando a Keiko Fujimori como su líder natural tras el paso de figuras como Kenji. Pese a que esta es la primera gran prueba electoral tras el fallecimiento de Alberto Fujimori, el analista advierte que el panorama sigue abierto debido a la existencia de un fuerte "voto oculto". En un escenario donde todavía no hay nada definido, Peramás concluye que tanto una victoria como una derrota de Fuerza Popular son perfectamente posibles y no alterarán la naturaleza impredecible del comportamiento electoral actual.
Es una posibilidad de que si gana Fujimori gobernaría con un sur probablemente movilizado en su contra, si gana Sánchez con la bandera de la Asamblea Constituyente, chocará contra un Congreso previsiblemente de mayoría derecha. ¿Cuál de los dos escenarios plantea una amenaza más severa para la estabilidad democrática del país?
Ante un eventual escenario de ingobernabilidad, el ex alcalde de Rimac Enrique Peramás advierte que el principal problema de Fuerza Popular radica en su histórica falta de diálogo cuando se siente cercada, señalando el riesgo de una respuesta represiva frente a las protestas, similar a la gestión de Dina Boluarte. En la otra orilla, Peramás desestima que la propuesta de una Asamblea Constituyente por parte de Roberto Sánchez represente una amenaza real, argumentando que carece de legitimidad popular y citando el fracaso del proceso constituyente de Gabriel Boric en Chile para demostrar que la ciudadanía prioriza el desarrollo sobre el cambio de Carta Magna.
El analista concluye que la crisis del país no se resuelve con nuevas leyes —recordando que la Constitución actual ya ha sido modificada en más de 70 artículos—, sino con eficiencia y honestidad en la gestión pública, lamentando que sectores clave como el Ministerio de Salud (MINSA) hayan sido convertidos en "una tierra de nadie".




Deja una respuesta